Una verdura que guarda muchos beneficios nutricionales aún no muy conocidos por la población que la consume…

Su aporte nutricional (fitonutrientes, pigmentos, fibra, vitaminas, potasio, magnesio, zinc, hierro y calcio) y bajo aporte en calorías, la hace ideal y óptima para cualquier dieta saludable y equilibrada.

Y además:
• Excelente fuente de fibra, con propiedades laxantes; no solo mejora el tránsito intestinal sino que también ayuda a eliminar el colesterol de nuestro cuerpo y regula la glucosa en sangre.
• Por ser una fuente de folatos, es aconsejable para mujeres embarazadas o que están buscando quedarse embarazadas; importante en los primeros meses de gestación para evitar defectos en el tubo neural (espina bífida) del bebé.
• Su aporte en antioxidantes atribuye beneficios neurológicos en cuanto a la prevención y mejora de la enfermedad de Alzheimer, ya que favorece la actividad neurológica del cerebro.
• Podría mejorar nuestra visión en casos de glaucoma y degeneración macular, gracias a su contenido en betacaroteno (vitamina A), luteina y xanteno (pigmentos), así como por su acción antioxidante.
• También con propiedades antiinflamatorias, ayudando a reducir la inflamación y dolor en todo el cuerpo o los que van asociados a la artritis y gota.
• Posee una gran concentración de potasio y muy poco sodio, por lo que es ideal para controlar la hipertensión arterial y eliminar líquidos.
• Es fuente de vitamina K (anticoagulante), que mejora el flujo sanguíneo, y la luteína presente ayuda a reducir la aparición de aterosclerosis que da lugar a accidentes cardiovasculares. Asimismo, el antioxidante Coenzima 10 (CO10) presente en la espinaca fortalece la musculatura del corazón para el bombeo de la sangre.
• Fortalece nuestros huesos, gracias a su aporte en calcio, fósforo y otros minerales que ayudan a la fijación del calcio en los huesos, esenciales también para nuestras uñas y dientes.
• Limitar el consumo si se es propenso a formar cálculos de oxalato cálcico en el riñón, y si está medicado con sintrom.

Se recomienda el consumo en fresco, como parte de nuestras ensaladas, o en cocido con poco tiempo de cocción en cremas, salteados de verduras, en tortillas y en sopas, para beneficiarnos de todos sus nutrientes.

Y para esta época del año, una receta de espinaca “caliente”.

SOPA DE ESPINACA Y AVENA

Ingredientes para 4 personas:
• 400 gr. de espinacas
• 50 gr. de copos de avena
• 1,5 l. de caldo de ave
• 1 pechuga de pollo
• 1 huevo
• 70 gr. de queso fresco rallado.
• aceite virgen extra
• perejil picado

Elaboración de la sopa de espinacas y avena:
Cuece la pechuga de pollo en el caldo durante 5 minutos y resérvala.
Lava las espinacas y pícalas. Pon un poco de aceite en una olla. Cuando se caliente, incorpora las espinacas. Deja que suden un poco y suelten su jugo; añade los copos de avena y el caldo.
Mezcla bien. Deja cocer durante 3-4 minutos desde el momento en que empiece a salir el vapor. Pon el huevo crudo en un bol y espolvorea con perejil picado. Bátelo e incorpora el queso. Pasa la mezcla a la olla y la pechuga de pollo picada.

Receta indicada para personas que sufren hipertensión, osteoporosis y/o colesterol.

¡Que aproveche!

espinacas